En la memoria colectiva la carretera de Tlapa a Metlatónoc tiene unos 20 años en el abandono.
Poco a poco se ha deteriorado. Los baches fueron creciendo, formando grietas y grandes pozos. Hay tramos que lucen sin asfalto.
Lo peor es en temporadas de lluvia porque los cerros se derrumban y la misma gente se tiene que organizar para abrir el paso a pico y pala.

Texto y fotografía: Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan
El domingo 23 de agosto, cientos de ciudadanas y ciudadanos de diferentes comunidades Ñuu Savi de la Montaña de Guerrero, desde Lomazóyatl, Cocuilotlatzala, San Rafael, La Barca, Yuvinani, Zapote Cabezón, Valle Hermoso hasta Tlacoachistlahuaca, se concentraron en la cabecera municipal de Metlatónoc para exigir la rehabilitación integral de la carretera Tlapa-Metlatónoc-Tlacoachistlahuaca.
En la memoria colectiva la carretera de Tlapa a Metlatónoc tiene unos 20 años en el abandono. Poco a poco se ha deteriorado. Los baches fueron creciendo, formando grietas y grandes pozos. Hay tramos que lucen sin asfalto. Lo peor es en temporadas de lluvia porque los cerros se derrumban y la misma gente se tiene que organizar para abrir el paso a pico y pala.
Esta carretera es de las más importantes porque conecta la Montaña y la Costa Chica, desde Tlapa a Ometepec. Es la más transitada para el comercio y los servicios básicos de alimentación, educación, salud y trabajo. Sin embargo, a los gobiernos se les ha olvidado que existen las comunidades indígenas. A pesar de que Metlatónoc y Cochoapa el Grande son de los municipios más pobres del país, las autoridades municipales, estatales y federales dejan a las familias indígenas a su suerte.
El hartazgo de los na savi que protestaron en Metlatónoc se refleja en sus pancartas: “Exigimos carreteras seguras para la salud y la vida en la Montaña”, “baches y grietas, los enemigos de nuestra seguridad”, “Claudia: baches que matan, obras que faltan”, “Yuvinani Gro exigimos carretera federal”, “sin carretera no hay país” y más mensajes con demandas para que se construya o se reahabilite la carretera que lleva años en el olvido.
Los giros económicos en la región se deben a la carretera porque ha facilitado el abastecimiento de las tiendas, los viajes de las familias que cobran las remesas de Estados Unidos en Tlapa o quienes trabajan como jornaleros en los campos agrícolas. Sin alternativas, los que se enferman tienen que acudir al único Hospital General de Tlapa, donde son discriminados y maltratados. Niñas, niños y jóvenes también transitan por el camino para seguir estudiando fuera de sus comunidades.
Ante las malas condiciones de la carretera los manifestantes consideran que es un riesgo para quienes viajan diariamente. Las autoridades comunitarias y las familias exigen una carretera segura y digna. Por eso, las comunidades de Metlatónoc se organizaron para exigir a las autoridades estatales y federales la reahabilitación del camino más importante que comunica principalmente con los pueblos na savi de la Montaña.
Los ciudadanos y ciudadanas del pueblo de la lluvia advierten que si no hay respuestas de las autoridades estatales y federales van a continuar con las movilizaciones y llevarán su protesta a Chilpancingo y hasta la Ciudad de México si es necesario para que su voz tenga eco con las autoridades. La exigencia es clara: una carretera digna y segura.








