
La celebración de 220 aniversario del nacimiento de Juárez García fue un espacio para recordar al primer binnizá que ocupó la presidencia de la República.
Texto: Kau Sirenio
Durante la celebración del natalicio del benemérito de las Américas, el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes sostuvo que las enseñanza Benito Juárez García está presente en la actualidad.
Desde Guelatao, Oaxaca, el abogado mixe de Tlahuitoltepec, Oaxaca reconoció el legado histórico del presidente binnizá (zapoteco): “El tremendo juicio de la historia -como él decía- ha dictado que su pensamiento y obra no sólo esté justificada con el paso del tiempo, sino que constituya un ejemplo, una sabia enseñanza a seguir para las generaciones presentes y futuras”.
Luego agregó: “Una de estas enseñanzas es que el método para lograr la transformación de una sociedad es una reforma profunda de las estructuras jurídicas y políticas que se expresan formalmente en la Constitución y las leyes”.
Regino Montes señaló que esta lógica cobra fuerza y vigencia su histórica y filosófica afirmación: “Nada por la fuerza, todo con la razón y el derecho”.
Apuntó que este ideario tiene su base en la filosofía de Jean-Jacques Rousseau para quien, en sus reflexiones sobre los orígenes de la desigualdad entre la humanidad, la ley debe ser el mecanismo fundamental para proteger al débil frente a la opresión del fuerte y por lo tanto propone un “pacto social” basado en la voluntad general.
El funcionario federal añadió: “En efecto, nada por la fuerza, la violencia, la confrontación o la amenaza, y todo por la vía del diálogo, la construcción de acuerdos y la solución pacífica de los conflictos, basados en la justicia y la dignidad”.
La celebración de 220 aniversario del nacimiento de Juárez García fue un espacio para recordar al primer binnizá que ocupó la presidencia de la República. “Así lo han entendido nuestros pueblos, que en su larga y justa lucha, hoy usan el instrumento del derecho para la defensa de su integridad y el reconocimiento de sus más preciados anhelos individuales y colectivos”.
Reconoció que después de 200 años del surgimiento del Estado mexicano, cobre relevancia la reforma al artículo 2 de la Constitución Federal, que reconoce los derechos inalienables de los pueblos indígenas y afromexicanos, como un elemental acto de justicia.
“¡Una reforma que sigue los pasos de Juárez, convencidos que, con la ley en la mano, los pueblos del México profundo por fin habrán de alcanzar la justicia que por tanto tiempo se les ha negado!”, sentenció










